martes, 22 de noviembre de 2011

Todos los días se aprende algo nuevo... Haiku

En la libélula
se ve que el gran intento
está fallando.

Sin conocerlo
me asombró con su forma
que no lo explica.

Oscuro y negro
la mancha misteriosa
llamó mi atención.

Tu, ella
juegan libre sin saber
lo que me pasa a mí.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Caminos se encuentran caminando

Un cuerpo tendido detrás de una puerta, un mundo de posibilidades corren por su cabeza, centenar de historias reales o imaginarias, sacadas de otras historias o inventadas, tratan de explicar si fue el destino o la casualidad que lo trajeron a esa escena. No sabia que esperar cuando, como si sus pies caminaran solos, llegó a la entrada de un solitario y triste hotel que parecía querer tratar de llorarle todas las historias de las que había sido partícipe. Entró, tal vez por impulso o curiosidad. La tensión se le bajó, los pelos de sus brazos y piernas parecían querer desafiar las leyes de la gravedad cuando las voz de esa mujer, de tez alarmantemente blanca, pronunció su nombre, una vez más fueron sus piernas las que le enseñaron el camino, la llave ya estaba ahí, en sus manos, no había vuelta atrás, por lo menos así lo sentía, caminando encontró su puerta, no fue ninguna sorpresa presenciar lo que presenció. Cerró la puerta y sus manos bañadas en sudor encendieron un cigarro, esta vez no tuvo tiempo de repetirse que debía dejarlo ya que sus pensamientos tomaron otro rumbo cuando vio el cuerpo tomar vida, era ella, tal y como sus sueños se la habían descrito, tal y como su imaginación había alcanzado dibujarla, pero no supo que hacer, repasó todos y cada uno de los guiones que habían rodado por su cabeza mientras imaginaba este momento pero ninguno parecía tener sentido hasta que ella lo vio y eso fue suficiente.                                                                                                                                                                                                                                                     

domingo, 6 de noviembre de 2011

Y ella escribió, fumando escribió. En su apartamento, escribiendo como si su respiración dependiera de ello. Que envidia como empezaba y no podía parar, como el peso en sus hombros se iban transformando en letras que no se cansan, letras que huyen a un lugar mejor. ¿No es eso lo que todos queremos? Liberar esa carga de hombros que en algún momento fueron palabras hirientes, palabras que salieron de bocas ingenuas que no sabían el daño que hacían, que eran muy ignorantes como para saber que el destino de frases crueles eran sus hombros, cansados ya de tanto peso. Pero ahí estaba, descargando su alma, cansada de rasguños, cansada de golpes y heridas.
Nadie se imagina lo que detrás de una gran sonrisa se puede esconder, como saber que las almas más heridas son las más fáciles de disfrazar de cantos que quieren ser alegres y sonrisas que quieren ser reales; nadie lo sabe, solo ella conoce su tristeza y la conoce muy bien.
Escribía sobre él y sobre ella, sobre quien la había insultado y sobre quien había simulado amarla, ¿será lo mismo? ¿No duele igual un corazón roto que una autoestima desecha? ¿Cómo habría de saberlo?  Estas eran enfermedades crónicas que la dominan, que la hacían vivir las más falsas de las vivencias. ¿Porqué disimularlo? ¿Porqué no gritarle al mundo su soledad? ¿Por qué no arrancar toda esa falsedad y sacar a pasear las lágrimas que mueren por salir de una vez por todas? Suena muy fácil pero toda esa facilidad es presa y esclava de un rey llamado MIEDO.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Interrogativas que me dejaste

¿Tendré que olvidar, todo lo que me heriste, todo lo que me confundiste, todo lo que NO me quisiste? ¿Haré como tu, que vas danzando libre por la vida sin ataduras al pasado, sin recordar que alguna vez nos amamos, que alguna vez mis ojos te persiguieron hasta que se cansaron? ¿ Es justo, que despues de tanto me veas y seas incapaz de reconocer que por dentro muero, que mis sentimientos, como en un paseo en montaña rusa, te odian recordando quien eres y te aman  recordando quien fuiste? ¿Es posible, que mis pensamientos sean garabatos confundidos y que lo que diga no tenga sentido todo gracias a que TU hayas decidido dejarme asi? ¿Porque, quién te dio permiso de controlarme, pasearme, marearme para luego desecharme como quien desecha un plato roto?